FOSA DE USETXI
Arga
Víctimas: 3
Fecha: 1938
Acceso público: No disponible

Localización

La fosa se encontraría a unos 800 metros de Usetxi, a mano derecha del portillo que daba entrada a la parte inferior de un extenso campo, en el paraje Patzaranzokoeta.

Temáticas

fosa

Muchos de los presos que escaparon en la histórica fuga del penal de San Cristóbal el 22 de mayo de 1938 se adentraron en el valle de Esteribar, con el objetivo de tratar de alcanzar la frontera francesa. Gracias al testimonio de Gertu Zubiri, nacida en Usetxi en 1928, sabemos que los cuerpos hallados en esta fosa corresponden a tres de los presos fugados, ya que recuerda a su madre dándoles de comer, antes de que fueran asesinados el 28 de mayo en el pastizal de Patzaranzokoeta. Varios vecinos se encargaron después de enterrarlos.

La fosa fue exhumada en septiembre de 2016, dentro del Programa de Exhumaciones del Gobierno de Navarra. En ella se localizaron los restos de dos hombres de menos de 25 años y los de un tercero que podría tener en el momento de su muerte entre 27 y 32 años. También se recuperaron junto a ellos la cremallera de uno de sus jerséis y un dedal, recuperado en el costado izquierdo de otro de los cuerpos.

En 2020, gracias al Banco de ADN, se identificó a Ramón Haro Gómez, natural de Encinas de Abajo, Salamanca, como uno de los presos asesinados y enterrados en la fosa de Usetxi. Ramón llegó al penal de San Cristóbal el 19 de junio de 1937, cuando tenía 25 años, junto con su hermano Hilario y otros cinco vecinos de su pueblo.

Historia

Desde el golpe militar de 1936 el Fuerte de San Cristóbal volvió a utilizarse como penal para presos políticos, uso que ya había tenido en 1934. Las condiciones de vida eran terribles: hambre, enfermedades, violencia contra los presos, humedad, piojos... Además, sufrieron la imposición de la "Nueva España", en la que la jerarquía militar y católica adquirió un protagonismo especial. Pero muchos presos todavía tenían la esperanza de que el ejército republicano venciera a los sublevados.

Esa situación favoreció que un grupo de presos organizara una fuga, que se materializó el domingo 22 de mayo de 1938. En media hora, las puertas del penal se abrieron y casi todos los presos salieron de allí. Vistas la inseguridad y el desconocimiento, muchos de ellos volvieron al interior, pero 795 presos decidieron escapar en distintas direcciones. Solo tres alcanzaron la frontera, 206 fueron asesinados tras ser capturados y los restantes 586, tras ser detenidos, fueron llevados al fuerte y represaliados (de ellos 14 fueron juzgados como organizadores y ese mismo año los ejecutaron en los fosos de la Ciudadela. De los presos devueltos al Fuerte, 46 murieron hasta 1943.

Varios de los presos que escaparon en la histórica fuga del penal de San Cristóbal el 22 de mayo de 1938 se adentraron en el valle de Esteribar, con el objetivo de tratar de alcanzar la frontera francesa. Gracias al testimonio de Gertu Zubiri, nacida en Usetxi en 1928, sabemos que los cuerpos hallados en esta fosa corresponden a tres de los presos fugados, ya que recuerda a su madre dándoles de comer, antes de que fueran asesinados el 28 de mayo en el pastizal de Patzaranzokoeta. Varios vecinos se encargaron después de enterrarlos.

La fosa fue exhumada en septiembre de 2016, dentro del Programa de Exhumaciones del Gobierno de Navarra. En ella se localizaron los restos de dos hombres de menos de 25 años y los de un tercero que podría tener en el momento de su muerte entre 27 y 32 años. También se recuperaron junto a ellos la cremallera de uno de sus jerséis y un dedal, recuperado en el costado izquierdo de otro de los cuerpos.

En 2020, gracias al Banco de ADN, se identificó a Ramón Haro Gómez, natural de Encinas de Abajo, Salamanca, como uno de los presos asesinados y enterrados en la fosa de Usetxi. Ramón llegó al penal de San Cristóbal el 19 de junio de 1937, cuando tenía 25 años, junto con su hermano Hilario y otros cinco vecinos de su pueblo.

Accesibilidad

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