FOSA DE BURUTAIN
Arga
Víctimas: 6
Fecha: 1938
Acceso público: No disponible

Localización

Puente de Arleta (Burutain). La fosa se encuentra partiendo desde Ostiz hacia Burutain por la carretera antigua. A unos 1,1 kilómetros de Ostiz por un camino situado a la derecha, justo antes de pasar un nuevo puente sobre el río Elzarrain.

Temáticas

fosa

La mayor parte de los presos huidos tras la gran fuga del penal de San Cristóbal, en 1938, fueron capturados, y muchos de ellos asesinados. Un grupo de seis presos fue capturado en Burutain cuando se dirigía al norte. Fueron trasladados a la escuela, donde la guardia civil de Olagüe los custodió. Al día siguiente, el 26 de mayo de 1938, día de la Ascensión, tras asistir todos a misa, fueron conducidos hasta el puente de Arleta. El párroco de Etsain los acompañó y les ofreció confesión. Después, el grupo de seis hombres fue ejecutado con ametralladoras.

El testimonio de Martín Laguardia, aportado por la Coordinadora Amapola del Camino, permitió localizar el lugar donde fueron enterrados. Martín, vecino de Burutain, presenció, junto a otros niños, su asesinato desde el otro lado del río y la carretera. Sus cuerpos fueron inhumados por los vecinos de Burutain en una fosa a modo de zanja.

En abril de 2017, dentro del Programa de Exhumaciones del Gobierno de Navarra, se prospectó y exhumó esta fosa, donde aparecieron los restos de estos seis presos fugados, menores de 25 años según los análisis forenses. Los restos todavía no han podido ser identificados.

A esta exhumación asistieron por vez primera alumnos y alumnas en el marco del programa Escuelas con Memoria, en este caso de los institutos Iturrama BHI y Alaitz BHI.

Historia

 

Desde el golpe militar de 1936 el Fuerte de San Cristóbal volvió a utilizarse como penal para presos políticos, uso que ya había tenido en 1934. Las condiciones de vida eran terribles: hambre, enfermedades, violencia contra los presos, humedad, piojos... Además, sufrieron la imposición de la "Nueva España", en la que la jerarquía militar y católica adquirió un protagonismo especial. Pero muchos presos todavía tenían la esperanza de que el ejército republicano venciera a los sublevados.

Esa situación favoreció que un grupo de presos organizara una fuga, que se materializó el domingo 22 de mayo de 1938. En media hora, las puertas del penal se abrieron y casi todos los presos salieron de allí. Vistas la inseguridad y el desconocimiento, muchos de ellos volvieron al interior, pero 795 presos decidieron escapar en distintas direcciones. Solo tres alcanzaron la frontera, 206 fueron asesinados tras ser capturados y los restantes 586, tras ser detenidos, fueron llevados al fuerte y represaliados (de ellos 14 fueron juzgados como organizadores y ese mismo año los ejecutaron en los fosos de la Ciudadela. De los presos devueltos al Fuerte, 46 murieron hasta 1943.

La mayor parte de los presos huidos tras la gran fuga del penal de San Cristóbal, en 1938, fueron capturados, y muchos de ellos asesinados. Un grupo de seis presos fue capturado en Burutain cuando se dirigía al norte. Fueron trasladados a la escuela, donde la guardia civil de Olagüe los custodió. Al día siguiente, el 26 de mayo de 1938, día de la Ascensión, tras asistir todos a misa, fueron conducidos hasta el puente de Arleta. El párroco de Etsain los acompañó y les ofreció confesión. Después, el grupo de seis hombres fue ejecutado con ametralladoras.

El testimonio de Martín Laguardia, aportado por la Coordinadora Amapola del Camino, permitió localizar el lugar donde fueron enterrados. Martín, vecino de Burutain, presenció, junto a otros niños, su asesinato desde el otro lado del río y la carretera. Sus cuerpos fueron inhumados por los vecinos de Burutain en una fosa a modo de zanja.

En abril de 2017, dentro del Programa de Exhumaciones del Gobierno de Navarra, se prospectó y exhumó esta fosa, donde aparecieron los restos de estos seis presos fugados, menores de 25 años según los análisis forenses. Los restos todavía no han podido ser identificados por el Banco de ADN del Gobierno de Navarra.

A esta exhumación asistieron por vez primera alumnos y alumnas en el marco del programa Escuelas con Memoria, en este caso de los institutos Iturrama BHI y Alaitz BHI. Este programa pionero ofrece la oportunidad de que el alumnado visite las exhumaciones y tenga la oportunidad de dialogar con informantes, familiares y con el equipo de la Sociedad de Ciencias de Aranzadi, creando un espacio para la reflexión crítica sobre las gravísimas vulneraciones de derechos humanos que ocurrieron en Navarra como consecuencia del golpe militar de 1936.

Accesibilidad

Vídeo signado, subtitulado y locutado

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