FOSA DE ESPARCETA (BERRIOZAR)
Arga
Víctimas: 5
Fecha: 1938
Acceso público: No disponible

Localización

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Temáticas

fosa

Durante la gran fuga de presos del penal de San Cristóbal el 22 de mayo de 1938, aunque la mayoría optaron por dirigirse hacia el norte, algunos presos descendieron el monte Ezkaba por la ladera sur.

Según varios testimonios, en el término de Berriozar fueron capturados cinco evadidos. Se cree que los encarcelaron en las escuelas de dicha localidad y después de conducirlos por la subida del Camino del Agua hasta el paraje de Esparceta, fueron asesinados. Los vecinos se encargaron de enterrar sus cuerpos en esta fosa.

Esta fosa fue exhumada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi el 18 de abril de 2015, a iniciativa de Ahaztuak 1936-1977 y el Ayuntamiento de Berriozar. Las muestras genéticas tomadas entonces han permitido al Banco de ADN del Gobierno de Navarra identificar a Vicente Mejuto Leis, de Cee (A Coruña), como uno de los presos allí inhumados.

Durante varios años, un proyecto comunitario de aprendizaje-servicio con jóvenes de Berriozar organizados en torno al Gaztegune, apoyado también por el Instituto de Berriozar, ha permitido crear en el lugar un parque de memoria diseñado y desarrollado por este grupo de jóvenes. La experiencia se recoge en el libro Escuelas con Memoria, editado por el Instituto Navarro de la Memoria. 

Historia

Durante la gran fuga de presos del penal de San Cristóbal el 22 de mayo de 1938, aunque la mayoría optaron por dirigirse hacia el norte, algunos presos descendieron el monte Ezkaba por la ladera sur.

Según varios testimonios, en el término de Berriozar fueron capturados cinco evadidos. Se cree que los encarcelaron en las escuelas de dicha localidad y después de conducirlos por la subida del Camino del Agua hasta el paraje de Esparceta, fueron asesinados. Los vecinos se encargaron de enterrar sus cuerpos en esta fosa.

Esta fosa fue exhumada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi el 18 de abril de 2015, a iniciativa de Ahaztuak 1936-1977 y el Ayuntamiento de Berriozar. Las muestras genéticas tomadas entonces han permitido al Banco de ADN del Gobierno de Navarra identificar a Vicente Mejuto Leis, de Cee (A Coruña), como uno de los presos allí inhumados. Aunque no ha podido ser identificado genéticamente, otra de las víctimas sería José Varona Clemente, natural de Pancorbo y vecino de Miranda de Ebro (Burgos), de 25 años de edad. Tras el análisis antropológico, se estimó que otras dos tendrían menos de esa edad y los dos últimos asesinados más de 30 años. En tres de los cráneos eran evidentes los signos de proyectiles de armas de fuego.

Durante varios años, un proyecto comunitario de aprendizaje-servicio con jóvenes de Berriozar organizados en torno al Gaztegune, apoyado también por el Instituto de Berriozar, ha permitido crear en el lugar un parque de memoria diseñado y desarrollado por este grupo de jóvenes. La experiencia se recoge en el libro Escuelas con Memoria, editado por el Instituto Navarro de la Memoria. Este espacio forma parte también del Sendero de la Memoria desarrollado por el Ayuntamiento de Berriozar.

Accesibilidad

Vídeo signado, subtitulado y locutado

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