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Esta fosa es la que mayor número de víctimas registró en la Cendea de Olza/Oltza Zendea, donde varios espacios fueron elegidos como escenario de fusilamientos y asesinatos por su proximidad a los centros de encarcelamiento y detención instalados en Pamplona tras el golpe militar de julio de 1936. Se han localizado hasta la fecha nueve fosas, en las que fueron asesinadas al menos 73 personas, originarias de localidades como Berbinzana, Burlada, Caparroso, Larraga, Mélida, Obanos, Ondarroa, Pamplona, Uharte Arakil y Villava. Se han recuperado los restos de 39 personas asesinadas, gracias a las exhumaciones realizadas durante el franquismo, en 1978 y en los últimos años.
El Ayuntamiento de la Cendea de Olza/Oltza Zendea, en colaboración con el grupo memorialista Zurbau, ha puesto en marcha varias iniciativas con la finalidad de dar a conocer todo aquel horror y recuperar la memoria de aquellas personas. Se ha señalizado cada una de las fosas con un monolito metálico, una placa y código QR para dar información sobre las personas allí asesinadas; y se ha creado un parque de la memoria en la fosa con más víctimas mortales, la Fosa del Alto de las Tres Cruces.
En 2019 fue declarado Lugar de Memoria Histórica de Navarra. Como otros lugares de asesinato masivo, el memorial de la Fosa del Alto de las Tres Cruces interroga a la persona que lo visita sobre el horror que vivió Navarra tras el golpe de estado de 1936 y sobre la limpieza política acometida contra cientos de personas por el simple hecho de pensar diferente.
Historia
La Fosa del Alto de las Tres Cruces en Ibero fue utilizada para el asesinato extrajudicial de numerosas personas. En esta fosa y en otras cercanas, fueron asesinadas personas traídas desde otras localidades como Uharte Arakil, Larraga, Burlada, Caparroso, Pamplona, Ondarroa… La mayoría de estas personas fueron trasladadas desde la cárcel de Pamplona.
Según testimonios de personas de Ibero, a este lugar fueron trasladadas 20 personas vecinas de Larraga, en dos grupos de diez, los días 25 y 26 de octubre de 1936. Dos días más tarde fueron asesinados tres vecinos de Uharte Arakil, que fueron enterrados sobre la fosa de las personas asesinadas de Larraga. Posteriormente, se fueron repitiendo nuevos asesinatos y enterramientos en el lugar. Personas que eran sacadas de los diferentes lugares de detención y posteriormente llevadas a esta zona para ser asesinadas. Fueron asesinadas por su ideología y su militancia.
En el año 1978 se realizó la exhumación de dos fosas de 20 vecinos de Larraga que habían sido asesinados los días 25 y 26 de octubre de 1936. Años más tarde, en 2015, el proceso de búsqueda de las fosas se inició a solicitud del Ayuntamiento de Ibero, de AFFNA-NAFSE 1936, además del sindicato UGT de Navarra y de los Ayuntamientos de Uharte Arakil, Berbinzana, Puente la Reina-Gares, Obanos y la Cendea de Olza. En diciembre de ese año se realizó una intervención en la que se descubrieron restos óseos de al menos siete individuos, en varias fosas.
Posteriormente, y mediante análisis genético, se pudo identificar a Víctor Martirena Alegría militante de UGT; a Gregorio Angulo Martinena, natural de Tafalla, fundador de la Agrupación Socialista de Pamplona y concejal de dicho Ayuntamiento entre 1914 y 1917 que fue asesinado en 1937; y a José Roa García, vecino de Pamplona, afiliado al PSOE y UGT, también asesinado en 1937. Estas identificaciones pudieron llevarse a cabo gracias al banco de ADN del Gobierno de Navarra.
En 2019 fue declarado Lugar de Memoria Histórica de Navarra. Como otros lugares de asesinato masivo, el memorial de la Fosa del Alto de las Tres Cruces interroga a la persona que lo visita sobre el horror que vivió Navarra tras el golpe de estado de 1936 y sobre la limpieza política acometida contra cientos de personas por el simple hecho de pensar diferente.