Ribera Alta, castigo y memoria
Este undécimo itinerario se inicia en la Ribera alta, tierra de regadíos y corralizas, por cuyo reparto fueron masacrados cientos y cientos de comuneros. Muchos de ellos fueron recuperados y llevados a sus pueblos a finales de la década de 1970 para ser enterrados en los panteones que se erigieron.
En definitiva, podrás tener una experiencia directa en aquellos lugares que testimonian o conmemoran hechos relevantes del pasado.
Últimos espacios incorporados
En 1920 se constituyó en Cárcar la Sociedad de Obreros Campesinos, que iba a tener un protagonismo importante en la lucha por la tierra en Cárcar. Tomaba el relevo del Centro de Obreros o Centro Católico de Obreros, se desprendía del velo católico, y adentrándose en sendas cada vez más radicales, primero, se llamó campesino; más adelante, jornalero; finalmente, republicano.
Tras el golpe de estado de Primo de Rivera la Sociedad de Obreros y Jornaleros de Cárcar siguió vigente y funcionando y se reunían en el Centro Obrero y Jornalero de Cárcar. El 26 de abril de 1931 el Centro Obrero y Jornalero se convirtió en el Centro Obrero Republicano.
Tras el golpe militar de 1936, y hasta 1956, el local fue requisado por Falange y utilizado como centro de adiestramiento militar, oficinas de la Cámara Agraria y otros. En ese año el edificio fue demolido y se construyó un horno cooperativo para dar pan a todo el pueblo.
Construido a finales de los años 70 para albergar los restos exhumados y para recordar a todas las personas del pueblo asesinadas tras el golpe militar de 1936. En el plano horizontal se pueden leer los nombres de todas estas personas, y en el plano vertical se encuentra la siguiente inscripción: “En memoria de los muertos en 1936 por la libertad, la democracia y la justicia. Vuestros familiares y amigos no os olvidan”.
Erigido a finales de los años 70 para albergar los restos exhumados de las personas asesinadas y para el recuerdo público de sus nombres. En una placa de mármol colocada en sentido vertical se puede leer: “Derramaron nuestra sangre por tener un ideal. Que jamás vuelva este horror, que esto sirva de lección y sea resurrección de vida a la libertad”.
Erigido en 1978 para albergar los restos de las personas asesinadas tras el golpe militar de 1936. Tiene una parte cubierta a la cual se puede acceder y en donde se suelen colocar flores en homenaje a estas personas. A los dos lados de la entrada se pueden leer los nombres de todas estas personas y en la parte superior el siguiente texto: “Un noble ideal os unía y una muerte cruel os separó. Humillados en 1936 dignificados el 8/10/1978. Que la sangre de estos hombres sirva para hermanarnos en el amor a la justicia y en el respeto”.
Un panteón en el cementerio de Milagro homenajea a las 78 personas de este pueblo que fueron asesinadas en 1936. En él se pueden leer los nombres de estas personas junto con el siguiente texto: “En memoria de los muertos del 36. Aquí estáis presentes para con vuestro ejemplo nos sigáis ayudando por la conquista de la paz, la justicia y la libertad. Vuestros familiares y amigos no os olvidan”.
Desde 2013 todos los años se produce un homenaje en este lugar organizado porr la Asociación por la Memoria Histórica de Milagro.
Panteón erigido en los años 70 para albergar los restos recuperados de las personas asesinadas tras el golpe militar de 1936. De esta manera se pretende recordar a estas víctimas. En el plano vertical se puede leer: “En memoria de los muertos en agosto, septiembre y octubre de 1936”.
Erigido a finales de los años 70 para albergar los restos exhumados de las personas asesinadas y en recuerdo público de sus nombres, que se recogen en dos grandes placas de marmol. En el plano horizontal se puede leer: “Aquí yacen quienes, en el horror de la guerra de 1936 entre hermanos, fueron sacrificados por ser testigos de un posible y lejano mundo de justicia, paz y libertad. Los familiares y ciudadanos de bien os recuerdan”.
Construido a finales de los años 70 para albergar los restos de las personas del pueblo asesinadas tras el golpe militar de 1936. En los planos verticales del mismo se pueden leer los nombres de dichas personas y en el plano horizontal hay grabado un poema titulado “Cómo voy a olvidarme”. También se puede leer la siguiente inscripción: “1936-1939. Un noble ideal os unía y una muerte cruel os separó. Nuestro amor os ha reunido y esperamos la justicia de dios”.
Erigido en el cementerio de Azagra a finales de los años 70 para albergar los restos recuperados de las personas del pueblo asesinadas. En la lápida se puede leer: “Año 1936. Aquí yacen quienes en el horror de una guerra entre hermanos, fueron sacrificados por ser testigos de un posible lejano mundo de justicia, paz y libertad. Los familiares y ciudadanos de bien os recordarán”. También una placa colocada en 2003 homenajea a los socialista y ugetistas fusilados y represaliados.
Panteón erigido en 1979 para albergar los restos de los 38 vecinos asesinados tras el golpe militar de 1936 que fueron exhumados en los años 70. En dos grandes placas verticales de mármol se pueden leer los nombres de estas personas. En el plano horizontal está grabada la siguiente inscripción: “Para que las próximas generaciones no olviden a estos hombres que fueron asesinados por defender: la paz, la justicia y la libertad. Vuestros familiares y ciudadanos os recuerdan”.
Esta placa fue colocada en 2016 en el zaguán del Ayuntamiento de Villafranca para rendir homenaje a las 42 personas asesinadas de la localidad. Esta placa fue colocada gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Villafranca y la Comisión de la Memoria Histórica de Villafranca.
En la placa se puede leer: “El ayuntamiento y el pueblo de Villafranca en memoria y homenaje de las 42 personas de nuestro pueblo asesinadas como consecuencia del golpe de estado en 1936. En reconocimiento a la defensa que hicieron de los valores de libertad, justicia, democracia e igualdad”. A continuación, se pueden leer los nombres de esas 42 personas.
Mediante esta placa colocada en el zaguán del ayuntamiento de Peralta en 2016 se reconoce a las víctimas del golpe militar de 1936. En la misma se puede leer el siguiente texto: “El Ayuntamiento y el pueblo de Peralta en memoria y homenaje al que fuera alcalde, concejales y trabajadores de este pueblo, asesinados en 1936 por defender valores democráticos en la República”. En el Pleno en el que se acordó colocar esta placa también se aprobó una declaración que decía que “los vecinos de Peralta fueron vilmente asesinados sin juicio, ni nada que lo justifique, antes al contrario, defendieron con sus vidas la libertad, el progreso, la justicia social y el orden constitucional”.
En peralta fueron asesinadas 89 personas entre 1936 y 1939.
En el año 2016 se colocó una placa que da nombre de Julia Álvarez Resano a la casa de cultura de Villafranca. Julia Álvarez, primera gobernadora civil durante la II República, abogada, maestra y diputada socialista, tuvo un homenaje público en su pueblo natal casi 70 años después de su fallecimiento.
Este homenaje y reconocimiento fue posible gracias a la labor de varias personas del pueblo implicadas en temas de memoria y a la colaboración del Ayuntamiento de Villafranca, que realizó el Día de La Memoria Histórica.
En el año 2016 se colocó una placa que da nombre a la casa de cultura de Villafranca, Julia Álvarez Resano. Julia, primera gobernadora civil durante la II República, abogada, maestra y diputada socialista tuvo un homenaje en su pueblo natal casi 70 años después de su fallecimiento.
Este homenaje y reconocimiento fue posible gracias a la labor de varias personas del pueblo implicadas en temas de memoria y a la colaboración del Ayuntamiento de Villafranca, que convocó el Día de Memoria Histórica.
Placa colocada en el zaguán del Ayuntamiento de Falces en memoria de los cargos públicos asesinados y destituidos tras el golpe militar de 1936; así como del resto de personas que murieron durante el franquismo. Fueron 31 las personas de Falces asesinadas. La placa también recuerda a las mujeres represaliadas públicamente. Fue el primer Ayuntamiento que cumplió con La ley Foral 33/2013 en materia de reconocimiento público y permanente de las víctimas de la represión.
Los vecinos que aparecen en la placa son: Eduardo Biurrun (alcalde de Falces asesinado), Jesús Mendaza (concejal asesinado el mismo día que el alcalde); Segundo Jiménez (destituido); Teodoro Jiménez (destituido y asesinado); y los guardas municipales Juan Ochagavía y Salvador Olcoz (destituidos por pertenecer a la UGT).
Esta placa situada en el recibidor de la casa consistorial de Azagra recuerda a las 14 personas con cargos públicos asesinadas en el municipio en 1936. En ella se puede leer que recuerda a los corporativos municipales asesinados, así como a los trabajadores del Ayuntamiento muertos por permanecer leales a la II República. En el acto de inauguración se recordó a las 68 personas asesinadas en el municipio.
Salustiano Luri Aldea, presidente de la gestora de Azagra, fue asesinado, así como después fueron asesinados cuatro hijos suyos. Constantino Cerdán Sánchez, concejal y después diputado, del que todavía no se sabe dónde se encuentras sus restos, también fue asesinado; y Francisco Castro Berisa, el entonces alcalde.
En 2018 se hizo un homenaje mediante el que se colocaron placas en recuerdo de todas las mujeres del pueblo represaliadas, y de Carmen Lafraya en particular. También un cuadro en forja reconoce el dolor sufrido por todas las mujeres de Villafranca. Este parque ha sufrido ataques fascistas en varias ocasiones. Fue impulsado por la Comisión de memoria histórica de Villafranca.
Aquellos años del verano de 1936, 35 mujeres de Villafranca fueron humilladas y vejadas. La placa que se encuentra en la escultura dice lo siguiente: “Homenaje a la mujer. En homenaje y recuerdo de todas las mujeres que sufrieron la represión como consecuencia del golpe de estado de 1936. Viudas, huérfanas, madres, hermanas y todas las que fueron rapadas y humilladas públicamente. Siempre en la memoria-Beti gogoan”. A continuación pueden leerse los nombres de esas mujeres.
Carmen Lafraya Fernández, nacida en Villafranca en 1912, era hija de Esteban Lafraya, militante de la UGT. Fue detenida junto con su padre, y después de ser violada en presencia de este último, los dos fueron asesinados en Cadreita el 29 de septiembre de 1936.
La escultura en memoria de la represión de la mujer, titulada “Mujeres víctimas y resistentes”, en Peralta/Azkoien, pretende hacer memoria de la represión específica que sufrieron las mujeres por serlo, una violencia de género que en muchas ocasiones no ha recibido la atención que debía y que se concretó en una serie de prácticas de humillación de las que han quedado numerosos testimonios en la historia oral. Agresiones y abusos sexuales, cortes de pelo y humillación pública tras la ingesta de aceite de ricino son las más conocidas de estas prácticas. Con esta dura represión contra las mujeres, el régimen franquista quiso destruir el nuevo modelo de mujer que había ido emergiendo en las primeras décadas del siglo XX y especialmente durante la Segunda República.
Esta escultura, obra del escultor José Ramón Urtasun, diseñador y coordinador del proyecto, está formada por cantos rodados del Cementerio de las Botellas, de varias fosas en las que se hicieron exhumaciones, de los muros de la cárcel de mujeres de Saturrarán, entre otros lugares. Como dice el autor, piedras cargadas de emoción y de recuerdos amargos. Se inauguró en Peralta/Azkoien en octubre de 2016, y desde entonces sirve como lugar de encuentro y reflexión sobre la injusticia de la represión indiscriminada contra las mujeres que llevó a cabo el franquismo.
Es Lugar de Memoria Histórica de Navarra por acuerdo de Gobierno en 2019 en aplicación de la Ley Foral 29/2018.
En junio de 2016 se inauguró una placa en la fachada del edificio consistorial en homenaje al alcalde, ediles y trabajadores públicos asesinados en 1936. En ella se puede leer el siguiente texto: “El Ayuntamiento y pueblo de Cárcar en memoria y homenaje al alcalde Lucio Gutierrez, los concejales Julián Ruiz, Felipe Ruiz, Ambrosio Sesma, Lorenzo Moreno, Cecilio Pérez, Ezequiel Insausti y los funcionarios Dimas Calvo, Benito Ciordia y José Maria Zurbano, cargos públicos asesinados en 1936 por defender los valores republicanos y representar la voluntad del pueblo de Cárcar”.
Este acto fue impulsado conjuntamente por la Asociación Republicanos de Cárcar, AFFNA-NAFSE 36 y el Ayuntamiento de Cárcar.
En 2019 se hizo un homenaje a los obreros que trabajaron en la construcción de este Casino Principal o Centro de Obreros inaugurado en 1927. Tras el golpe militar de 1936 este Casino fue ocupado por Falange y fue utilizado como lugar de detención. Posteriormente fue utilizado para todo tipo de actividades: Falange, Auxilio Social, OJE… Los documentos que había fueron destruidos y la gente que lo levantó fue represaliada.
A este Casino, que se inauguró como luce actualmente en el año 2006, se le añadieron cinco columnas, dos vigas y el escudo; recuperadas del edificio original. También se colocaron una serie de textos en varias placas.
Esta inauguración y homenaje fue posible gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Andosilla, la Asociación de Memoria Histórica de Andosilla y el Gobierno de Navarra.